Jueves 23 de Octubre de 2014 - 03:35hs. - República Argentina Edición # 741

Revista #28 Junio 2009 > Historia

Altos Hornos Zapla: Acero regalado, negocio asegurado

Recorrer Palpalá, un pueblo a 17 Km. de San Salvador de Jujuy, es encontrarse con los restos de un proyecto tecnológico pensado para abastecer de acero al país: el inicio de la industria siderúrgica nacional. Un pueblo levantado por la iniciativa y voluntad del General Savio, quien se preocupó por un futuro y desarrollo de la región.


Por Ing. Enrique Zothner

La planta se encuentra en estado ruinoso, sólo funcionan partes de lo que fue un complejo industrial siderúrgico integral. Desde afuera no se observa actividad alguna, ni sale humo de ninguna chimenea. Rodeada de tabacales, algunas construcciones se destacan como estructuras arruinadas que funcionaron en otro tiempo.

Cuentan que de los tres altos hornos que estaban en actividad, uno se desarmó y se vendió a Paraguay. El resto de la planta fue vendida a 1 $ y las 17000 hectáreas que servían para producir carbón terminaron en manos de Celulosa Argentina S.A. Historias tristes que se cuentan con dolor.

Hoy la empresa Aceros Zapla tiene un fabuloso folleto de comercialización que contrasta con la realidad de un pueblo empobrecido y una planta en ruinas.

Altos Hornos Zapla fue destruida cuando se extraía hierro de la mina y se producía arrabio. A escasos días de firmarse un acuerdo con empresarios italianos interesados en fabricar acero al plomo y brindar asesoramiento técnico.

El día que cerraron la planta, apagaron los Altos Hornos y cerraron la forja en donde se producían los cañones de 105 y 155 mm, la laminación. Sólo quedaron en funcionamiento los hornos eléctricos. Según cuentan, quien cerró Zapla sería hermano del encargado de la fábrica de Río Tercero cuando aconteció la voladura. El que compró Zapla a 1$ era además concesionario de tres ramales de FFCC: Roca, Belgrano Sur y San Martín; hoy el taller del FFCC San Martín está desmantelado. La pregunta surge por sí sola: ¿se utilizó el acero de los centenares de kilómetros de rieles de FFCC para producir acero en los hornos eléctricos?.

La historia de la entrega

No es la intención ir a buscar a los que sacaron provecho del desmán producido por el presidente reelecto en los ´90, ni la miseria que provocó entre los argentinos. La idea es indagar las razones que llevaron a la entrega de los recursos de las empresas estratégicas del país, en su mayoría con desarrollo tecnológico, o ligadas a los recursos naturales, como el petróleo, agua y minería.

De la copiosa información recibida por ex trabajadores y de lo publicado en la época, se resumen los puntos encontrados en común a propósito de la desarticulación de estas empresas siderúrgicas creadas por el General Savio:

 

 

 

  • Se promulgaron leyes y se modificó la Constitución Nacional para facilitar el desmembramiento del poder del Estado y facilitar a capitales transnacionales apoderarse de los recursos naturales.

 

  • Durante el desguace de las Industrias Estratégicas Nacionales, el aparato de empresas de medios de comunicación aseguraba que esto solucionaría los problemas del país si se realizaba.

 

  • Los medios repetían sin cesar que esa era la dirección correcta y citaban informes en tal sentido del gobierno de EEUU y de organismos internacionales, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, y de universidades de EEUU.

 

  • Si existieron voces en defensa de las empresas estratégicas nacionales, no tuvieron presencia en las empresas de medios que impulsaban su destrucción. Fueron silenciadas, ridiculizadas o ignoradas sistemáticamente.

De acuerdo con los sucesos que ocurrieron después del golpe cívico-militar de Martínez de Hoz, su continuación democrática y culminación en los ´90, la certeza y la determinación en la destrucción de la Industria Estratégica Nacional, se advierte para SOMISA y Altos Hornos Zapla que:

 

  • Existió un plan general de destrucción cuyas órdenes se generaron desde el Poder Ejecutivo Nacional.

 

  • Quien debía llevarlo a cabo desconocía completamente la actividad, disciplina o emprendimiento del cual sería Presidente, Interventor, o Director. Sus cualidades morales debían consentir en fundir la empresa, endeudarla y permitir su saqueo por medio de la desaparición de materiales y equipos.

 

  • Se impulsó la aparición de personajes circunstanciales que pudieran reducir máquinas, herramientas, equipos, galpones y todo lo que pudiera comerciarse con el fin de desguazarla, provocar pérdidas o dificultar su operación.

 

  • Se anestesió a los trabajadores con promesas falsas, como una reestructuración en la empresa, mejora de salarios e indemnizaciones.

 

  • Los medios de comunicación actuaron magnificando y copiando información de unos a otros, a través de sus voceros, que difundían información falsa, sesgada y malintencionada. Los trabajadores no podían contrarrestar esa información, ya que sus opiniones o versiones no llegaban al público en general, debido a la falta de emisoras con posibilidades de igual llegada.

 

  • Se utilizó la fuerza pública para desalentar cualquier intento por parte de los trabajadores o sindicatos en frenar la destrucción de las empresas.

 

  • Diversos actores de distintos estamentos participaron del desguace, ya sea desde las asambleas de trabajadores o en la reducción de materiales y equipos.

 

  • Desde el gobierno se brindó cobertura para las operaciones en curso.

Se introdujeron cambios en la Corte Suprema de Justicia que produjeron que la mayoría de los juicios terminasen sin ningún detenido, como en el caso del fallo del juez Ballesteros. A pesar de que la situación era de público conocimiento no se iniciaron las causas correspondientes. Quedó pendiente como futura tarea de la justicia encontrar los mecanismos para apresar a aquellos que se apoderaron de estas empresas, además de barcos, toneladas de rieles, vagones y máquinas.

Reflexiones acerca de las Industrias Estratégicas

En los encuentros con trabajadores y altos responsables de la empresa, uno de los hechos que sobresale es la destrucción de los polos tecnológicos, donde Argentina pudo generar tecnología, renta genuina o ingresos para mejorar las condiciones de vida de sus trabajadores, ayudar a la educación y a la salud. Algunos señalan que fue para asegurarse quizás un poco de dinero, apropiarse de una empresa, o algún deseo de figuración personal.

En el caso de las Escuelas Técnicas, se buscó su eliminación y reemplazo. Su destrucción apuntó a desmantelar el aparato productivo, no para incrementar el patrimonio o facilitar la apropiación de un material o equipo, ya que el plan se realizó a nivel nacional.

En el caso de Altos Hornos Zapla (AHZ), se impidió firmar el contrato mencionado, que aseguraba su continuidad, mientras se hizo correr la voz entre los trabajadores de que los nuevos sueldos serían el doble y de que se reestructuraría la planta. Se envió a los trabajadores a sus casas durante tres meses con sueldo, para esperar la reincorporación luego de la reestructuración. Con esta simple patraña se despidieron a más de 1000 trabajadores. Eso sí, se les otorgó su indemnización.

En la actualidad, quedan como mudos testigos del proyecto Altos Hornos Zapla, el estadio, el polideportivo, los barrios para los trabajadores y profesionales, el casino de oficiales con su respectivo hotel, los edificios que hoy son ocupados por la Municipalidad, el policlínico devenido en hospital, la pileta de natación, el cine-teatro para más de 1000 personas, las instalaciones de la mina 9 de Octubre y de Puesto Viejo.

En las construcciones complementarias de las minas de mineral de hierro, una con explotación en galería (túneles) y la otra a cielo abierto, se realizó la urbanización para que los trabajadores, profesionales y oficiales operasen en la mina. La mina Puesto Viejo, distante unos 50 km, es parte de la misma veta ¿ de mineral de hierro que se explotaba a cielo abierto. También se encuentra urbanizada.

El pasado ominoso queda reflejado en el presente por las necesidades insatisfechas y los esfuerzos realizados por los ex trabajadores y sus familias de Palpalá. El resultado de la aplicación de la política de desindustrialización debe ser enfrentada por los políticos locales, y por todo aquel que pueda y quiera ayudar a mejorar la calidad de vida. A este costo se suma la desmoralización de sus habitantes, quienes luego de aprender un oficio y entender una tecnología se ven resignados a conducir un colectivo, un remis, a cortar el pasto, o a reclamar los pagos en el momento de la privatización. O a centrar las esperanzas en casi un milagro.

Palpalá nació como Madre de Industrias, cuna de la Siderurgia Argentina. Hoy se recuerda en actos y esculturas su pasado minero y siderúrgico: de las 55 empresas de su parque industrial han quedado solamente 5. La municipalidad de Palpalá, entre otras iniciativas, invita a escultores a realizar cada año trabajos en piedra, metal o madera, por lo cual se pueden ver esculturas a cada paso. El otro pilar es el deporte: varias canchas de fútbol, básquet, voley, patinaje. Los parques temáticos (plazas) con duendes y juegos infantiles para atraer el turismo y el carnaval son esfuerzos que no alcanzan a cubrir la necesidad de trabajo genuino. En la mina 9 de Octubre, donde se extraía el hierro, se utilizan las instalaciones de Altos Hornos Zapla para promocionarla como villa turística.

Mayor valor agregado

Los trabajos con oficio, con mayor valor agregado en industrias estratégicas, produjeron no sólo bienestar físico, sino que llenaron al pueblo de esperanza en un futuro mejor.

Si la renta queda para el Estado, el beneficio es la producción de bienes estratégicos para el país, los procesos tecnológicos desarrollados le son propios y son utilizados en esta industria y compartidos para lograr superar técnicamente las necesidades de un planeamiento para Argentina. Así, la industria es el medio para resolver las necesidades de transporte terrestre, marítimo y aéreo, de defensa, pesca, y de todas aquellas actividades enmarcadas dentro del planeamiento de desarrollo.

En definitiva, una empresa siderúrgica que abastezca las necesidades locales con productos con mayor valor agregado, aceros especiales, forja especializada, rieles para ferrocarriles que puedan alcanzar mayores velocidades, y equipos y materiales necesarios para la explotación minera. Todos estos productos de otra forma se deberán comprar en desventaja, relegando a los argentinos a trabajar para empresas transnacionales en tareas menores, con plantas altamente automatizadas, que absorben una cantidad mínima de mano de obra, y cuyo planeamiento y necesidades responden a otros intereses.

Necesitamos empresas estratégicas para satisfacer las necesidades nacionales, que pongan a los habitantes en pie de igualdad con otras naciones. Nuestros técnicos y profesionales son atraídos por el desafío y la oportunidad de su perfeccionamiento, a la vez que se sienten partícipes de la creación de los elementos que constituyen los eslabones de una mejor calidad de vida. Para ello es necesario reconstruir las empresas estratégicas y desarrollar tecnología propia, en pos de generar trabajo para una mejor calidad de vida. La otra opción es esperar a que el mercado lo haga por nosotros. Ante semejante desatino es mejor creer en nosotros y andar nuestro propio camino.

 

 

COMENTARIOS (30)

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Eduardo Humberto

Van habilitar corredor ferroviario hacia el norte AHZ debería aprovechar esta oportunidad en ofrecerse en aportar para un moderno y nuevo sistema ferroviario un claro ejemplo como lo hizo japón después de la segunda guerra mundial totalmente devastado lograron asentar un sistema de tren de alta velocidad. Los alumnos de la técnica ESTÁN de todas las promociones en apoyo de su pueblo.

crorkz matz

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crorkz

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