BREVES

Causa Noble: "La resolución de Bergesio es inentendibe"

Así lo expresó a P&M el abogado de la familia Lanoscou, Pablo Llonto, respecto del pronunciamiento del magistrado, quien, luego de enviar las muestras al Banco Nacional de Datos Genéticos, resolvió que se debía cumplir con la ley que ordena que eso se realice. Según Llonto, "la táctica de los abogados de Noble, con el guiño del juez, es dejar pasar el tiempo porque si ella muriera, ya no quedarían culpables".

Revista #39 Junio 2010 > América Latina

Dos países hermanos con realidades antagónicas

Venezuela y Colombia


Por Esteban Collazo

Las elecciones presidenciales en Colombia tienen una profunda implicancia en la región, aunque los medios de comunicación hegemónicos, con su estrategia para desarticular la información, no lo presenten de esta forma. El 20 de este mes los colombianos tendrán que elegir entre Juan Manuel Santos, que obtuvo en la primera vuelta el 46.56 por ciento de los votos, y Antanas Mockus que sacó el 21.49 por ciento.
La injerencia de Estados Unidos a través de las siete bases militares y el Plan Colombia, hacen de este país un eje paradigmático de análisis.
La orquesta mediática impuesta por el gobierno del presidente Álvaro Uribe y el imperialismo estadounidense ha desarrollado durante gran parte de la campaña electoral en Colombia la idea del “miedo” a través de la figura del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez. El “populismo”, el “comunismo” y el “autoritarismo” del mandatario venezolano han sido tema del debate y formó parte de la estrategia electoral. Este es un escenario que se ha repetido en todas las campañas de la región, donde las derechas y los medios de comunicación hegemónicos agitan “el fantasma” de Chávez para esmerilar a los candidatos alineados con una idea emancipatoria y popular.

De esta forma, lo que ocurra en Colombia repercutirá notablemente en Venezuela y lo mismo sucede a la inversa. Por su cercanía, por su historia, sus tradiciones en común y por las relaciones bilaterales que existen, son pueblos hermanos, desde la Gran Colombia. Tanto en Venezuela como en Colombia, y a pesar de los conflictos coyunturales que puedan tener los gobiernos, el pueblo de ambos países siente un profundo cariño por sus hermanos. En Venezuela habitan más de cuatro millones de colombianos que han migrado al país vecino expulsados por la pobreza y la persecución política que lleva a cabo el Ejército Nacional de Colombia, que incluye desapariciones. Asimismo, dos millones de colombianos cruzan diariamente a la República Bolivariana para trabajar en diversos rubros, la mayoría informales.

En Venezuela, desde hace años, permanecen miles de colombianos como exiliados políticos, lo cual permitió que muchas familias surjan de la unión de personas de ambos países. Muchos jóvenes que estudian en la Universidad Central o en la Universidad Bolivariana de Venezuela son colombianos.

También es importante la presencia de fuerzas paramilitares colombianas en territorio venezolano, no sólo en la frontera sino también en Caracas y gran parte del país. En ese sentido, la prensa colombiana y mundial se ha encargado de remarcar la supuesta carrera armamentística que se propone Chávez, sin informar que las compras militares de Colombia en 2009 triplicaron a las de Venezuela y permanecen, detrás de Brasil, como las segundas más elevadas en Latinoamérica. El reciente informe del Instituto Internacional para la búsqueda de la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés) remarca que Colombia invirtió en armamento, durante 2009, 10.055 millones de dólares (3,7 por ciento de su Producto Bruto Interno), mientras que Venezuela sólo invirtió 3.254 millones de dólares.
Además, en el período 2000-2009, Colombia invirtió 60.060 millones dólares en armamento, y sólo en 2009 recibió de Estados Unidos alrededor de 6 mil millones de dólares para la supuesta lucha contra el tráfico de drogas y la actividad insurgente en el país a través del Plan Colombia.
Mientras Venezuela en los últimos años ha reducido el desempleo hasta llegar al 6 por ciento en 2009 y la pobreza al 23 por ciento (en 1996 era de 47 puntos), en Colombia, según las cifras oficiales de la Misión para el Empalme de las Series de Empleo, Pobreza y Desigualdad de Colombia (MESEP), más del 46 por ciento vive en condiciones de pobreza y 17 por ciento de la población está en situación de calle, lo que implica que 20 millones de colombianos son pobres y 8 millones indigentes. En el sector rural la situación es aún más desgarradora: el 80 por ciento vive en la pobreza y el 46 por ciento en condición de indigencia.

Si a esas cifras se le suma que en 2009 unos 300 mil colombianos quedaron sin empleo y un 14.3 por ciento de los trabajadores ni siquiera es mayor de edad (Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas -Dane-), el panorama se hace más sombrío.

El candidato de Uribe, Juan Manuel Santos, es el que mayores posibilidades de ganar tiene. Seguramente no revierta esta situación creada por las políticas neoliberales que él mismo no cuestiona. Aun así, es imprescindible conocer la realidad colombiana y estar atentos a lo que pueda ocurrir en adelante. Romper el cerco mediático y el manto de impunidad que recae sobre Colombia permitirá acompañar al pueblo colombiano en su búsqueda de un nuevo camino, el mismo que hace una década recorre Latinoamérica.
 

COMENTARIOS (1)

Leer todos los comentarios
PGueDyLCHNBWXTq

Reading this makes my dceiisons easier than taking candy from a baby.

AGREGAR COMENTARIOS

La finalidad de este servicio es sumar valor a las notas y establecer un contacto más fluido con nuestros lectores. Los comentarios deben acotarse al tema de discusión. Se apreciará la brevedad y claridad de los textos, y el buen uso del lenguaje: las malas palabras y los insultos no serán publicados.